miércoles, 1 de junio de 2011

Pikotamendi

El alto de Pikotamendi (también llamado Zarandoa) es una modesta elevación, apenas distinguible desde Bilbao, que se sitúa entre Banderas y Artxanda, en la parte occidental de la cordillera. Su mayor atractivo reside en las estupendas vistas sobre Bilbao y sus montes próximos, que tenemos de forma prácticamente permanente cuando nos movemos por esta zona.

El recorrido está inspirado en la segunda de las rutas de la web del Ayuntamiento, con algunas variantes. La ascensión es una excusa para recorrer después casi toda la ladera sureña de Artxanda, permitiendo realizar una ruta bastante ‘montañera’, lo que no resulta fácil en entorno tan humanizado.


            DISTANCIA: 5 kms
            DESNIVEL: 200 m. (40-240)
            DIFICULTAD: Muy Baja 4 (1-2-1) Desnivel acumulado
            ITINERARIO: lineal  Inicio: c/ Ricardo Arregi (Matiko) Final: Polideportivo de Artxanda
VIAS: Urbanas, pistas de tierra y grava, y carretera
ACCESOS: Ida: Bilbobus 26 parada c/ Ricardo Arregi (junto autopista) Eusko Tren línea Lezama estación Loruri-Ciudad-Jardín.
                 Vuelta: Bizkaibus 3216 Artxanda-Bilbao. Funicular
            TRACK: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=2674772
            ENLACES CON Artxanda, Travesía de Artxanda, Monte Avril
            Más información:       
            http://isb.bizkaia.net/senderos/camino_30/pdf/Ficha%2030.pdf
            Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 24
            




            Uno de los múltiples accesos desde Bilbao a los altos de Artxanda es el que se inicia junto a la Ciudad Jardín. Unos metros más arriba de la estación de Matiko de Eusko Tren, donde nos deja también el Bilbobus indicado, nos encontramos en una caótica pero atractiva encrucijada, bajo la autopista de la Solución Sur, junto a las vías de la línea de tren a Lezama, con su apeadero, y sobre el funicular que cruza en perpendicular.

La autopista y el funi
Tomamos la calle que pasa bajo la autopista, junto al muro que delimita el trayecto del funi, para entrar en curva en el curioso barrio de Ciudad Jardín. Aquí iremos observando sus enormes muros de piedra, grandes casonas con jardines de otra época, vertiginosas escaleras, y todo ello en parte rodeado, como cosido, por las múltiples vías de comunicaciones que hemos mencionado. Pero, sobre todo, llama la atención que nos encontramos en un entorno extraordinariamente tranquilo, como una burbuja al margen del ruido circundante, donde el tiempo transcurre a otro ritmo.


Ciudad Jardín
Seguimos esta calle subiendo hasta que, al llegar a la placita Celso Negueruela, giramos hacia la derecha y ascendemos por unas escaleras a la calle que discurre paralela y por encima de la anterior. Siempre hacia arriba, salimos enseguida del barrio y ya tenemos una excelente vista de Bilbao, y el macizo de Pagasarri. Casi inmediatamente, encontramos a la izquierda una chabola y a la derecha la estructura de un edifico, sin terminar desde hace años. Junto a la chabola arranca un senderillo que nos llevaría a la zona de la Pesetita y por la derecha sale una calle que se dirige hacia el barrio de Vía Vieja de Lezama; pero ignoraremos ambos y seguiremos en la dirección que traíamos. Al pasar junto al último caserío (derecha), en una curva entramos ya en el Camino del Molino de Viento (Aixerrotabidea), por el que accederemos a Artxanda.

El camino nos lleva a la parte medias de un área recreativa, una amplia ladera inclinada con bancos y un par de fuentes. Tenemos que subir hasta una pista que bordea la zona en su parte más alta, junto a una fuente y un mapa, y tiramos hacia la izquierda.  

Ladera sobre Bilbao
VARIANTE:  En este punto, junto a un panel con un mapa sale un senderito muy estrecho que asciende por la campa entre árboles jóvenes. Podemos adentrarnos en él y tras pasar junto a un pequeño bosquete, nos llevará directamente muy cerca de la cima de Pikotamendi. De esta forma la ruta se acorta y, aunque la pendiente es algo mayor, resulta más divertido que el trayecto por la pista.

El camino describe una amplia curva a la izquierda, pasando por un pequeño regato (arroyo Abaro) hasta cruzar una puerta junto al Colegio Jesús y María (izquierda), por donde salimos a la carretera. El tramo por asfalto podemos acortarlo poco más arriba por un senderito que cruza la campa por la izquierda. Enlazamos así con una pista de tierra y, bien por ella bien por otro atajo visible por la izquierda, alcanzamos la cima de PIKOTAMENDI (232 m.). Aquí tenemos otra pequeña área de descanso, con bancos y una fuente. Por cierto, que el molino de viento al que se refiere el nombre del camino anterior se encuentra muy cerquita de aquí, en dirección oeste, y seguramente lo habremos visto en la subida.
Vista hacia El Abra

Bilbao y la ría
Por el lado contrario al que hemos traído, descendemos unos metros hasta la carretera general de Artxanda BI-3741, que tomamos hacia la derecha, pasando primero junto a unos chalets, dejando después a la derecha la carreterilla que baja hacia Vía Vieja de Lezama y pasando por la curva a la izquierda de la cual tenemos el restaurante Euskal Sena y el último tramo de acceso a Artxanda. Debemos continuar adelante por el arcén, trayecto poco grato aunque compensado por las vistas que empezamos a tener sobre Bilbao y la cordillera del Paga, vistas que seguiremos disfrutando la mayor parte del trayecto.

Al llegar bajo la antena de TV (DESVIO-CARRETERA) tomaremos una pista con puerta que sale por la derecha con un perfil primero llano y después en muy fuerte descenso (25%), ignorando otra pista que viene por nuestra derecha. La bajada es a veces incómoda por la existencia de guijarros sueltos, y recibe el sol de plano, pareciendo que nos lleva de vuelta a la trama urbana, pero vuelve a remontar tras una curva.

En una subida de pendiente más suave y con algunos árboles, nos internamos de nuevo en la ladera. Poco después tenemos a la vista el trazado vallado del funi, que parece cerrarnos el paso. Según nos acercamos, empezamos a vislumbrar un pequeñísimo túnel (al principio parece que habrá que pasar reptando), con vegetación que cuelga sobre su boca, por el que pasaremos bajo la vía del funicular. Es un punto divertido, que muchos recordarán de viejas correrías infantiles.

Guardaviñas
La pista continúa en suave ascenso por una zona algo más fresca y arbolada para, tras una pequeña rampa algo más fuerte, encontrarse con otra que desciende por nuestra izquierda. Poco más adelante encontramos otra área con bancos y una fuente. Ahora nos internamos en un tramo llano y más sombrío que, tras pasar otra puerta, desemboca en una carretera que desciende desde el colegio Trueba, cuyas vallas tenemos muy cerca, arriba a la izquierda. Estamos en Landetabidea, una vía que desciende hacia el barrio de Zurbaran, otro de los accesos clásicos hacia Artxanda.

  Debemos continuar por este camino otra vez en fuerte descenso, hasta llegar a GUARDAVIÑAS, una casa actualmente en restauración que encontramos a la izquierda, donde hay que abandonar el asfalto para, tras una nueva puerta, tomar la pista que vuelve a ascender por la izquierda. A unos 200 m. de la puerta, tras un primer tramo de subida y un segundo llano, justo después de una curva tenemos a la izquierda un sendero de tierra que debemos tomar (DESVIO-SENDERO)

Desvío
VARIANTE: En este punto se puede continuar la pista hasta salir a la estrada Mendiarte en la explanada junto al restaurante Kate Zaharra y el Colegio de las Jesuitinas, terminando ahí la excursión. Igualmente, hubieramos podido concluir volviendo a Bilbao en cualquiera de los caminos intermedios que hemos citado.

Al principio, este camino resulta muy visible, pero se va desvaneciendo entre la hierba quedando una senda medio oculta. Sin embargo, no tiene pérdida, porque su parte superior discurre paralela al costado del hotel Artxanda, saliendo así a la carretera general.

Última rampa junto al polideportivo
No tenemos más que continuar hacia la izquierda por esta vía durante aproximadamente 1 km., pasando junto a una residencia y el colegio Trueba, para, tras cruzar la calzada y subir una corta rampa junto a las piscinas, acceder al polideportivo, en cuya entrada encontraremos la parada del Bizkaibus que nos devuelva a Bilbao. Siguiendo unos metros más adelante nos internaríamos en un parque encontrando sin dificultad la plaza del funicular, que sería la otra opción de regreso.

La excursión no presenta dificultad alguna, si bien hay que subrayar que, aunque el desnivel máximo es de unos modestos 200 m., por efecto de las continuas subidas y bajadas, el acumulado pasa de los 370, constituyendo el tramo de la ladera un rompepiernas que puede hacer mella, especialmente en días de mucho calor.



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