viernes, 17 de junio de 2011

Bolintxu

Uno de los muchos atractivos de Bilbao radica en tener magníficos montes de distintas tipologías al alcance de un corto paseo desde cualquier barrio. Pero, aún más, escondidos entre sus pliegues, tenemos también lugares como el valle de Bolintxu, un entorno de gran valor ecológico, que es obligado conocer. Disfrutemos por tanto de sus paisajes y sus riquezas ocultas, tanto más si consideramos que en un futuro no muy lejano puede encontrarse amenazado, o al menos alterado por el avance de las infraestructuras.

En este paseo recorreremos la parte más profunda y representativa del curso del arroyo Bolintxu, transitando a los pies del Pagasarri y el Arnotegi, bajo los cuales se sitúa este entrañable valle.


            DISTANCIA: 6,1 kms
            DESNIVEL: 250 m. (50-300)
DIFICULTAD: Muy Baja 4 (2-2-0)
            ITINERARIO: circular  Inicio y final: Igertu
VIAS: Pistas de tierra y senderos
ACCESOS: En coche, bien desde San Adrián-Larraskitu, bien desde Rekalde, hay que tomar Larraskitubidea hacia arriba, y después Pagasarribidea pasando por el bar Athletic, hasta llegar al parking de Igertu. (Haciendo a pie este último tramo, se puede llegar a San Adrián o Rekalde en las múltiples líneas de Bilbobus)
Mapa Pagasarri del Ayuntamiento
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33





Pista de bajada
El encantador enclave de Igertu, que hemos fijado como punto de partida para la mayorías de las rutas por la zona del Pagasarri, nos sirve también en esta ocasión  para iniciar el itinerario hacia Bolintxu. Nos situamos en el nuevo parking, y tenemos que tomar la pista que desciende dejando a la derecha el único caserío superviviente y a la izquierda el camino que lleva a Arnotegi, y el txakolí de Lloriki ligeramente en alto. Atravesamos una puerta y seguimos bajando por la ancha pista de piedrilla. Se pasan un par de herraduras con algunos muros de hormigón y piedra a ambos lados, pudiendo atajar ligeramente en una de las curvas.

Fuente del cazo
            Tras el segundo de los giros, pasamos un tramo empedrado y encontramos a la izquierda una fuente con un gran katilu encadenado. Seguimos en suave descenso, dejando a la izquierda, tras una puerta, las ruinas del caserío Uzkorta, y después un camino que se dirige a la parte alta de la tubería que luego veremos. Circulamos bajo un frondoso y agradable arbolado y en pocos minutos dejamos a la derecha la pista que asciende al Paga. Poco después tenemos una curva en la que a la derecha queda semiescondida una instalación de recogida de aguas. Aquí tenemos que desviarnos a la izquierda (DESVIO-ARROYO) por un senderito que ya nos conduce a la zona más profunda del valle.

Arroyo Bolintxu
De no ser en épocas prolongadas de escasez de lluvia, lo normal es que en toda esta parte del camino encontremos el firme reblandecido, húmedo y a veces embarrado, lógico si tenemos en cuenta que transitamos muy cerca de varios regatos que bajan del Paga, y casi siempre en la sombra de un denso arbolado. Por cierto, que es ésta una ruta muy del gusto de los bikers. Enseguida tenemos a nuestra izquierda la canalización del arroyo Bolintxu, junto al que vamos a caminar durante un buen rato.

Salimos después a un área más abierta, pegados al cauce pedregoso del riachuelo, y de inmediato contemplamos la gran tubería que cruza el valle, desde las proximidades de Seberetxe (a nuestra derecha) hasta la ladera de Arnotegi (izquierda). La instalación forma un sifón cuya parte inferior descansa sobre un arco, bajo el cual vamos a pasar. Continuamos por un senderillo mínimo junto al que emergen tubos de plástico procedentes de las antiguas captaciones de aguas, que nadie se ha molestado en retirar o soterrar adecuadamente. A partir del paso bajo la tubería, es muy frecuente encontrar otra vez el camino con abundante barro.

Paso bajo el sifón

Cascada en la antigua presa
Nos encontramos de nuevo bajo la techumbre vegetal de un precioso bosque de ribera, parte del cual –a nuestra izquierda- es un alisedo surgido en el vaso de la antigua presa, colmatada de piedras y barro y parcialmente destruida en las inundaciones de 1983. La naturaleza hace siempre su trabajo, y lo hace inigualablemente bien. Ya puede escucharse el rumor de aguas procedente de la pequeña cascada que se formó al romperse el muro del embalse, y que constituye la estampa más fotografiada del entorno. Si avanzamos un poco más, nos encontramos a la izquierda abajo con la cascada, que podemos contemplar más de cerca si abandonamos por unos momentos el camino.

Los más veteranos recordarán el antiguo embalse, donde se bañaban muchos chavales. La lámina de agua bajo el arco de la tubería, rodeada de naturaleza, tenía algo mágico. El actual salto de agua a través del muro derrumbado es también una estampa espectacular. Si curioseamos un poco por los alrededores encontraremos además las ruinas del antiguo txakolí de Tarzán, y una entrada a las cuevas del sistema Nogales.

Camino
Volvemos al sendero durante unos 400 metros, con el arroyo a nuestra izquierda, cada vez a mayor profundidad, y siempre bajo la sombra de una impresionante bóveda vegetal. A nuestra derecha, el alto denominado Garikurtze, por cuya ladera nos desplazamos, nos separa del cercano barrio bilbaino de Buia. Poco a poco, se van abriendo algunos claros por donde entra el sol, y se ven chabolas en la ladera de enfrente, a nuestra izquierda, todo lo cual nos indica que estamos finalizando el recorrido por el valle, aproximandonos de nuevo a la civilización. Escuchamos ya el rumor procedente de la muy cercana autopista y, tras dejar a nuestra derecha un camino que asciende, llegamos por fin a la carretera asfaltada de BOLINTXUBIDEA. Aunque ya no lo veamos, el arroyo que nos ha acompañado se interna hacia la derecha bajo la autopista, para desaguar en La Peña, después de pasar bajo el puente de Ollargan. Tras un buen rato de sentirnos engullidos por la naturaleza, la verdad es que la sensación de volver al asfalto no resulta muy agradable.

VARIANTE: En este punto estamos justo al lado de los túneles que pasan bajo la autopista, y que conectan en pocos minutos con Montefuerte, Ollargan y La Peña. En caso de interesarnos, es perfectamente factible iniciar y terminar aquí la ruta en vez de en Igertu, como hemos propuesto.

Tomamos la carretera hacia la izquierda, pasando junto a un antiguo edificio de aguas donde suele haber coches aparcados. El camino pronto empieza a subir, dejamos a la izquierda abajo las chabolas que hemos visto antes, y el firme vuelve a ser una pista. Llegamos a una bifurcación, con un camino que sigue a la izquierda, abajo, y otro, que es el que debemos tomar, más herboso, que sube hacia una valla con alambrada, por la que cruzamos.

Vista hacia el norte
Poco después, cruzamos otra barrera y el camino adquiere mayor pendiente, describiendo un par de curvas. Tras ellas se inicia el último tramo de cierto desnivel, en línea recta y con buenas vistas hacia Bilbao, que nos dirige hacia un área con algunas mesas. En este punto el trayecto gira a la izquierda y se adentra otra vez en un agradable bosque. Entre los árboles, intuimos más que vemos a nuestra izquierda el valle que acabamos de recorrer. Se agradece la sombra y el llaneo, en especial si el sol pega con fuerza, porque el último kilómetro lo hemos recorrido a cielo abierto.

Bancos en Elordi
Llegamos así a la pequeña área recreativa de Elordi, en un recodo a la izquierda con algún banco. Tenemos que desechar dos pistas que ascienden por la derecha hacia Arnotegi, y seguir recto, en suave bajada. Atravesamos una puerta y otra valla y, pasando junto al txakolí, bajamos finalmente a Igertu, dando por terminada la ruta.

 Finalmente, me permito apuntar que, aparte del interés que por sí mismo tiene el paseo por una zona de enorme atractivo paisajístico y ecológico, es posible que en poco tiempo este precioso valle haya perdido todo o parte de su encanto al verse atravesado por un ramal de la llamada Supersur. El proyecto contempla un viaducto que atraviesa Bolintxu de lado a lado, aproximadamente por donde ahora va la tubería. Hay que imaginar que, al margen del impacto de la infraestructura en sí, se producirá un importante deterioro en las laderas como consecuencia del tránsito de camiones, extracción de material de los túneles que conecta, ruido, polvo y un largo etcétera.

Cómo vaya a quedar la zona como consecuencia de esta agresión no lo sabemos; pero lo que sí es seguro es que, en el mejor de los casos, no será exactamente como está ahora. De forma que convendría animarse a visitar Bolintxu ya mismo, antes de que desaparezca o se convierta en otra cosa.

Por si acaso, dejo un bonito video encontrado en la web: 


                 Y un recorrido en bici por parte del itinerario:

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