viernes, 17 de noviembre de 2017

Paseo por las cumbres (2ª parte)

Los montes de Triano o de Galdames forman la sierra más notable de lo que conocemos como Margen izquierda de la ría. Conocidos también como Montes de Hierro, albergaron en sus laderas y en los pliegues de sus valles una intensa actividad minera que se fue apagando en las primeras décadas del siglo pasado. Toda la comarca muestra hoy en día los vestigios de aquella industria, cuyas cicatrices ha ido absorbiendo la naturaleza para formar un sorprendente paisaje.

Entre los interesantes itinerarios que recorren la zona, la ruta ‘Paseo por las cumbres’ discurre por todo el cresterío en una tranquila excursión, la segunda parte de la cual presentamos a continuación. Nos aproximamos a las cimas más al sur de la pequeña cordillera, entre las que se encuentran las más elevadas y de perfil más espectacular. A partir de aquí, mirando hacia el mediodía, estas amables elevaciones se van disolviendo para enlazar con el cercano Eretza, ya sobre el valle del Kadagua.  

            DISTANCIA: 10,8 km. (sin Pico Menor) 
            DESNIVEL: 325 m. (480-805) CENTENARIO (Gasterantz y Pico de la Cruz)
DIFICULTAD: Baja 8 (3-4-1) Dificultad de tránsito (Pico de la Cruz)
            ITINERARIO (circular)  Inicio y final: CIA Peñas Negras
            VIAS: Pista de tierra, senderos, lapiaz
ACCESOS: Hasta La Arboleda, desde Bilbao, a Trapaga por la A-8 y N-634. En el centro del pueblo se gira a la izquierda hacia La Arboleda por la BI-3755. A Trapaga, también en Bizkaibus A3144, A3336 y A3337 y RENFE línea C2 estación de Trapagaran. De aquí a Larreineta se puede tomar el funicular de La Escontrilla, y de aquí a La Arboleda el bus A-2220. De La Arboleda a Peñas Negras, a pie por el itinerario de Mina Pickwick, o continuando por carretera. En coche, girando a la derecha tras las escuelas y después a la izquierda para tomar la misma carretera.
            ENLACES CON Paseo por las cumbres (1ª parte)
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 23-32
IGN MTN50-61-Bilbao


            
           PASEO POR LAS CUMBRES completo
            DISTANCIA: 13,3 km.
            DESNIVEL: 325 m. (480-805) CENTENARIO (los dos)
DIFICULTAD: Media-Baja 9 (3-4-2) Dificultad de tránsito (Pico de la Cruz) / Desnivel acumulado
Más información:


En la ya muy lejana entrada del 12-02-12 (ver enlace arriba) recorríamos la primera parte de la ruta llamada ‘Paseo por las cumbres’, uno de los itinerarios marcados (pintura rosa) a partir del Centro de Interpretación Ambiental de Peñas Negras, que va cumbreando por todas las cimas de los Montes de Triano o de Galdames, al suroeste de la zona minera cuyo punto más popular es el barrio de La Arboleda. Así que, aunque hemos visitado las restantes cimas en otras excursiones, vamos en esta ocasión a completar aquella ruta, a la que sumaremos las elevaciones más importantes por altitud y perfil.

CIA Peñas Negras
Comenzamos una vez más en el CIA de Peñas Negras que, no obstante lo feo del edificio, ocupa un lugar estratégico en la zona, facilitando aparcamiento, zona de estancia, alguna muestra de viejas instalaciones mineras, un pequeño museo y, por supuesto, bar. Hace un tiempo tuve el placer de aportar mi firma contra la estúpida idea de trasladar el Centro hasta Gallarta, es decir, a un lugar absolutamente periférico respecto de la zona montañera que acoge las más importantes rutas. Desde el CIA, en una aproximación de algo más de 1 km. alcanzaremos el punto en el que la otra vez abandonamos la ruta.

Señales en el collado de La Brena
La primera parte del camino no tiene mucho interés. Un panel con un mapa en una curva junto a la carretera forestal que sigue hacia Muskiz es el punto de inicio de la marcha. Por la izquierda del cartel tomamos un sendero descarnado (hay una sendita estrecha a su izquierda, más cómoda) y salimos a una pista, que tomamos hacia la izquierda. Iniciamos aquí un tramo que se hace algo aburrido y que recuerda a la Cuesta del Silencio del Pagasarri, aunque algo más largo y tendido. Pasando varias curvas y desechando un par de desvíos por la derecha, ganamos unos 150 metros hasta el collado de LA BRENA, un cruce de caminos en el que nos incorporamos ya a la ruta citada. Tomamos ahora el amplio camino que sube digamos en recto según hemos llegado, dejando por la derecha el que asciende a Pico Mayor (última cima de la primera parte) y otras dos pistas por la izquierda.

Across the forest
Tras esta pequeña rampa llegamos ya al collado Gromeran, donde el camino gira a la izquierda. Aunque las balizas con la pintura rosa están espléndidamente colocadas y es casi imposible perder la ruta, en este punto hay que estar un poco atentos porque tenemos que abandonar la pista e introducirnos por la derecha en un apretado bosque de cipreses, que atravesamos casi privados de luz. En unos pocos metros ya hemos salido de la arboleda y toca transitar por un senderito que remonta con fuerza por las rasuradas lomas del Ganeran.

La pendiente es más potente en la primera pala y se suaviza después, pero tendremos por delante como un kilómetro de ascenso ininterrumpido, siempre a cielo abierto y sobre verdes pastos. Pero tendremos también excepcionales vistas, primero hacia el Oeste, sobre la zona de las Encartaciones, teniendo en primer término el Pico de la Cruz que visitaremos después; y un poco más arriba, hacia el Este, con el Abra primero y panorámica que se va abriendo hacia el sur, hasta dominar una perspectiva espectacular. Pero todo esto lo veremos reunido cuando alcancemos la cima (GANERAN, 822 m.), la cota más elevada de los montes de Triano, y una de las más sobresalientes de la zona oriental de Bizkaia. En el punto culminante, con buzón y vértice geodésico, ya observamos también lo que será la continuación de la ruta, siempre hacia el sur.

Cima de Ganeran
              (Pico de la Cruz a la izquierda)
De la cima empezamos a bajar casi de inmediato por suaves lomas idénticas a las de subida, con buena vista de nuestros dos próximos objetivos: el arbolado Gasterantz de frente y el rocoso Pico de la Cruz por la derecha. Llegamos así a un nuevo cruce en el collado MUSTARIAGA. Tras un breve tramo algo pedregoso, nos adentramos en un cipresal en la forma que suele ocurrir por esta zona: como tragados de golpe por el arbolado. Empezamos a ascender por camino de tierra que suele encontrarse bastante blando e incluso embarrado lo que, unido a lo irregular del terreno, garantiza una subida entretenida, girando suavemente a  la izquierda y siempre sin abandonar los postes rosas.

Gasterantz, frente al Eretza
Tras esta pequeña rampa, cuando hemos alcanzado el punto más elevado hay que prestar atención de nuevo: una baliza por la izquierda indica el punto en el que hay que abandonar el camino para tomar un senderito despejado que nos conduzca a la cima. El inicio de este sendero puede no ser muy visible, pero lo veremos sin dificultad en cuanto nos asomamos al claro y, si hay alguna duda, nos podemos guiar por los dos únicos arbolitos, entre los cuales hay que pasar para alcanzar el objetivo. Llegamos así a la cumbre (GASTERANTZ, 801 m.), con el simpático buzón en forma de cohete, y excelentes vistas, desde el Abra por la izquierda, Jata y Sollube, Bilbao, la sierra de Sasiburu, el Paga y Ganeko, y el cercano Eretza hacia el sur.

Salimos de nuevo al camino y continuamos la dirección que traíamos, bordeando el arbolado. Con una nueva vista del Eretza, describimos una amplia curva hacia la loma que conecta con el Pico de la Cruz, siempre a la vista. Es una sendita cómoda y llana que nos conduce al pie del Pico, junto a un solitario espino. Y ahora viene lo divertido, como ya comentamos en una ocasión anterior.

Pico de la Cruz sobre las Encartaciones
La subida está marcada por una estrecha canal entre dos grandes rocas, que desemboca en otro paso angosto con vegetación y un árbol, para tomar luego una trocha por la que se sube sin problema. Más arriba la senda desaparece porque ya no hay tierra, pero se puede seguir sin problema el rastro de roca más desgastada con restos de tierra, que indica que es el trazado bueno. En la última parte hay que trepar un poquillo más y nos aproximamos por la derecha a zona algo más expuesta, pero sin problema. No es para nada una subida peligrosa ni especialmente técnica, aunque tampoco olvidemos que en el monte ningún lugar está 100% exento de riesgo. Llegamos así a la tercera cima del día (PICO DE LA CRUZ, 803 m.), que será la sexta si hemos hecho la ruta completa. La panorámica domina las Encartaciones casi en su totalidad, donde distinguimos por ejemplo Ubieta, Kolitza, Garbea o Alen, entre otros muchos montes, además de una hermosa perspectiva sobre el recién visitado Ganeran.

Concluida así nuestra excursión, el descenso –más complicado que la subida, como siempre en zonas calizas- habrá que hacerlo con bastante tiento y sin prisa. Para el camino de vuelta, del espino remontamos unos metros hasta los pastos para retomar el sendero hacia Gasterantz (aquí se podría tirar a la izquierda y abandonar la loma para internarnos en un bosque y buscar el camino que discurre por la vertiente occidental de Ganeran. Sería el camino inverso al descrito en la entrada Pico de la Cruz, pero este primer tramo resulta sumamente confuso y lo desaconsejo en absoluto, por lo que ni siquiera lo pongo como Variante).

Desvío con baliza en Mustariaga
Dejando esta cima por la derecha y descendiendo de nuevo hasta MUSTARIAGA, se nos ofrecen varias alternativas. Una sería volver por el mismo camino de ida, lo que supondría volver a subir y bajar el Ganeran, lo que quizá no tiene mucho sentido. De no hacerlo así, en el collado tomamos una pista que gira levemente a la derecha y luego se bifurca en dos, que seguirán paralelas durante cosa de 2 kms. por la falda oriental del Ganeran. Los dos caminos son similares y un poquillo aburridos, pero el de la izquierda nos permite, tras más o menos 1 km., visitar una cuarta cima (o séptima, según se mire). Nuevamente hay que estar muy atentos para
Buzón de Pico Menor
descubrir una baliza que por la izquierda nos indica el desvío. Prácticamente no hay camino visible, y habrá que buscar el punto más transitable para acceder una vez más al interior de un denso arbolado, remontar unos metros casi sin luz y entre ramas secas y, girando a la izquierda, descubrir la cima de PICO MENOR (728 m.), con buzón y una bonita vista del Ganeran y Pico de la Cruz que acabamos de ascender.

Podemos retroceder hasta la pista de donde veníamos, o continuar por el claro hasta otra que recorre la vertiente contraria. En ambos casos, siguiendo siempre en dirección norte giramos hacia la derecha para descender al collado de LA BRENA, desde donde no queda más que bajar por la pista del principio hasta nuestro punto de partida.

domingo, 29 de octubre de 2017

Ni agua

Son buena gente los montañeros. Tipos en general amables, encantados de explicarte qué camino tienes que coger o cuánto te falta, y hasta te dan ánimos si te ven echando el pulmón en una cuesta chunga. Nos saludamos los que vamos al monte (aupa, bueno, agur) y a veces cruzamos unas palabras sobre el tiempo antes de seguir adelante. Son los montañeros gente solidaria, responsable, que casi siempre se cuida de no dejar porquerías tiradas (bueno, siempre hay algún imbécil, pero el mundo es así), cierran las vallas que han atravesado, se les ve cómo disfrutan sólo con sentir el camino recorrido o con contemplar el paisaje.

Pero, oiga, ¿ha probado usted a pedir un trago a de agua? Joder, será casualidad, pero me ha pasado dos veces y todavía no salgo de mi asombro. Hace bastante, subiendo al Biderdi, hacía calor y la verdad es que la excursión se alargó mucho más de lo que preveía. No llevaba ni agua ni nada encima, y en las últimas lomas ya iba al límite. Divisé un señor cerca de la cima y allí me fui. Se estaba comiendo un plátano (excelente idea) y le pedí por favor un trago de agua. Yo creo que ya debía dar pena sólo con verme pero el individuo no debió tener la misma opinión. Sin decir palabra, se sacó la mochila y me pasó la cantimplora. Yo diría que ni me miró, ni yo me atreví a mirarle, sólo quería beber. Rápidamente le devolví el agua, le di las gracias (ni me contestó) y me fui para arriba. En el momento la verdad es que no pensé en nada más que en rehidratarme aunque fuese un poco, pero luego me dije coño, qué tío más antipático. Sin más.

Mucho más adelante, iba servidor camino de Itxina, nuevamente en día caluroso y sin agua. Por alguna parte había leído que en la ruta, o cerca, había alguna fuente, pero no la encontraba. Ya bastante cerca de Atxulaur el cuerpo me pedía líquido, y venía un fulano de frente, equipado como para subir al K2. Aquel no es que llevase agua, es que debía tener toda una carta de bebidas isotónicas y snacks a elegir. Teniendo en cuenta los precedentes, me dirigí a él con mucha cautela, preguntando (petición indirecta) si no había una fuente por allí cerca. Me dio todo tipo de explicaciones pero no soltaba la botella, así que me vi obligado a alegar, poniendo carita compungida, que venía desde Orozko y no sé qué cosas más. Ni por esas, el pájaro insistió en que el manantial no estaba lejos y blablablá, pero de agua, nada.

Así que por favor, decidme ¿ha sido simplemente mala suerte, o es que hay algún motivo que se me escapa para que al montañero no le guste dar de beber al sediento? No sé, miedo a morir deshidratado, infecciones contagiosas, castigo al olvidadizo (o gorrón).

Por mi parte, anuncio que si me encontráis por ahí no tendré ningún problema en daros un traguillo. Porque además últimamente tengo bastante cuidado en no olvidarme la cantimplora en casa.


La Virgen de los txikiteros

  • Hace unas semanas, el 11 de octubre, fue la festividad de la Virgen de Begoña (¿a que muchos creían que era el 15 de agosto?). 
  • Vale ¿y eso tiene que ver con los montes en…? 
  • Bueno, en la esquina de las calles Pelota y Santa María (Casco Viejo de Bilbao), justo enfrente de la preciosa fachada del Palacio Yohn (la Bolsa) hay una pequeña imagen en piedra de la amatxu con el típico vaso de txikito en la mano, que por cierto fue restaurada hace muy poco tras sufrir el impacto de un camión de reparto. 
  • ¿Y? 
  • Ese día 11 octubre los txikiteros –los pocos que ya quedan- cantan a la Virgen en ese punto tras haber hecho una buena ronda por las Siete Calles. Porque es justamente ese lugar el único de todo el Casco Viejo desde el que se divisa la basílica de Begoña. 
  • Muy bonito pero ¿algo más?
  • ¡Sí!

Pues nada menos que esto: si nos situamos justo ahí y con el ángulo correcto ¡también se puede ver el Pagasarri! (bueno, es Ganeta, qué mas da) Hagan ustedes la prueba: ojillo izquierdo exactamente en dirección Noreste, apuntando a la aguja de la basílica, y ojillo derecho también a 45º pero ahora Sureste: emerge entre los aleros de los tejados nuestra cima más emblemática.

Eso sí que es la conjunción de las más arraigadas tradiciones espirituales de los bilbaínos, quizá el punto donde se reúnen nuestras esencias botxeras. ¡Como para no tener el txikito en la mano!

Y además, justo al lado hay una peña del Athletic, no digo más.


Basquemountains

Así se llama una hermosa página web que descubrí hace algún tiempo. Parece ser que es una iniciativa de varios organismos locales (Ayuntamientos o mancomunidades) con apoyo de Gobierno vasco y Diputaciones para apoyar el turismo. Como rápidamente podemos advertir, a pesar del nombre su ámbito territorial se limita a parte de Bizkaia (Encartaciones y mitad sur) y pequeñas zonas limítrofes de Alava y Gipuzkoa.

La página cuenta con espléndidas fotos de unos cuantos destinos más o menos montañeros, varios de los cuales ya hemos visitado en ibilkat, además de otras muchas actividades (rutas de varios días o en bici, visitas culturales y urbanas, gastronomía, etc.). Evidentemente no es un lugar dedicado a información técnica, pero las rutas senderistas están bastante bien definidas. Es desde luego una página sobre todo turística, pero entiendo que está muy bien diseñada, es agradable de navegar y siempre puede aportar alguna idea de planes o lugares que todavía no hayamos conocido.

Hay también información sobre alojamientos y un montón de mapas y catálogos que se pueden descargar, así como una versión en pdf que también podemos tener a mano.

Su único defecto es que no nos han ofrecido ninguna comisión por la publicidad, pero todo se andará (De no ser así, les recuerdo que las entradas del blog siempre se pueden rectificar, y lo que hoy son elogios mañana puede destilar rencor y venganza)


Misterios sin resolver (VI)

O también lo podríamos titular ‘Por el camino blanco’, como la canción, o casi.

La foto es mala, borrosa, hay que admitirlo, tirada de móvil a toda prisa, pero se ve a lo que me refiero ¿no? No está trucada, sólo le he metido un filtro suave para que se vea con más claridad lo que es: una senda bastante cerrada de hierba, marcada en blanco en toda su extensión. Habíamos visto las clásicas marcas de los PR y GR, pintura naranja de los madereros, flechas amarillas del Camino de Santiago, y azules, rojas y hasta rosas de iniciativas privadas de todo tipo, colgaduras de plástico de carreras de montaña. Vamos, toda suerte de indicaciones polícromas, pero nunca un sendero completamente embadurnado como éste.

Realmente, me resulta imposible decir con qué estaba pintado, pero no parecía exactamente polvo porque no se borraba al pasar ni manchaba. Y desde luego no era algo caído por descuido cuando alguien transportaba un saco. La única pista es que el caminillo –uno de esos que uno se empeña en explorar, con resultados casi siempre decepcionantes- no tenía salida y concluía en un pequeño claro cerrado donde tampoco había nada que aportase claridad sobre el tema. Ah, y estaba en la zona de Santa Marina-Kortatuxeta (falda de Ganguren), en donde ya nos hemos topado con varias cosas desconcertantes.

Bien pensado, se me ocurren algunos sitios donde este tipo de señalización tan potente nos evitaría dar tumbos por lugares poco recomendables.

viernes, 13 de octubre de 2017

Butroi-Plentzia

El castillo de Butrón es una de las edificaciones emblemáticas de Bizkaia, y de las muy escasas fortalezas que tenemos con una morfología semejante. Su impresionante silueta recuerda a construcciones de latitudes bastante lejanas y parece sacada de un cuento de hadas, pero en realidad no es demasiado antiguo, y responde a una importante remodelación realizada en el siglo XIX. El edificio tiene más valor visual que práctico y, dada su escasa habitabilidad y el enorme coste de mantenimiento, ha pasado en los últimos años por diversos usos, hasta encontrarse actualmente cerrado y sin destino.

Aunque hoy en día no es posible visitar su interior, merece la pena admirar desde fuera sus imponentes muros, sus torres y almenas, rodeado de un entorno sumamente atractivo. La visita nos sirve además como punto de partida para una pequeña caminata que, siguiendo aguas abajo del río Butrón, nos lleva hasta Plentzia por parajes poco frecuentados que merece la pena disfrutar.

            DISTANCIA: 9 km.
            DESNIVEL: 60 m. (0-60)
DIFICULTAD: Muy Baja 3 (0-3-0)
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Dobaran (Urduliz) Final: Metro Plentzia
            VIAS: Carretera, pista de tierra, sendero, urbanas
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, carretera de Enekuri hasta el cruce de Asua, donde se sigue recto por la BI-2704 (carretera de Unbe). En la rotonda de Urduliz girar a la derecha en dirección Gatika-Butrón y seguir recto hasta tomar desvío señalizado al castillo. Bizkaibus A-3531 se puede coger en Larrabasterra junto a la estación del Metro (calle Gatzarriñe, al otro lado de las vías), y hay que apearse en la parada Dobaran. 
            ENLACES CON BarrikabasoPlentzia-Gorliz
            TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 8



Como todas las travesías, aunque sean cortas, conviene organizar bien los transportes de ida y vuelta. En este caso, el de vuelta no tiene problema, puesto que terminamos en Plentzia, bien comunicado por distintos medios; pero el de ida, a no ser que alguien nos lleve en coche, presenta cierta dificultad, porque no es fácil llegar en transporte público al castillo de Butrón, y desde Bilbao nos llevará cosa de una hora, Metro y bus mediante (ver Accesos, y cuadrar bien los horarios). En atención a ello hemos fijado el inicio en la parada de Dobaran del bus a Gatika, en vez de en el mismo castillo.

Castillo de Butrón

Bajando hacia el castillo
Desde que llegamos en el Bizkaibus, junto a la cervecera Benta Barri, ya tenemos a la vista el histórico edificio, así que tenemos clara la orientación. Podríamos seguir por la carretera para, en apenas 500 metros girar a la izquierda y llegar sin más, pero vamos a tomar una alternativa. Por la izquierda de la carretera nace un camino asfaltado junto a un caserío, que retrocede unos metros para luego tomar la
dirección correcta. Enseguida giramos hacia digamos el monte y remontamos unos metros hacia el barrio de Dobaran. Aquí cogemos por la derecha otro camino de cemento con la indicación ‘Club Hípico’. Continuamos por camino más solitario hasta dar con un caserío, donde hay que torcer a la izquierda, y en bajada accedemos finalmente al CASTILLO de Butrón, municipio de Gatika


La verdad es que el edificio es francamente bonito, incluso más ahora que está algo abandonado porque tiene más misterio, con las enredaderas trepando por sus muros. También es cierto que en general hay muy pocos visitantes y da un poco de pena verlo así, ignorado. No hace muchos años se organizaban visitas, y en otras épocas fue restaurante, hotel o algo así, pero ha ido cambiando de manos sin que ningún uso resulte al parecer rentable, y por lo visto tampoco las instituciones están interesadas en mantenerlo con vida.

El castillo tiene un aspecto muy infrecuente por nuestras tierras, con un aire medieval como los del Rhin. La fortificación original era una casa-torre del siglo XI, que fue remodelada en varias ocasiones. La reforma más sobresaliente es bastante reciente, del siglo XIX, así que la peculiar personalidad del edificio se debe más a un capricho de diseño que a necesidades defensivas. Aparte de las fotos, tenemos interesante información en esta página y en esta otra, además de un pequeño video que podeis ver aquí.

En marcha

Río Butrón
Y visto el asunto, seguimos (o casi empezamos) nuestra marcha. Hay que cruzar un puentecito sobre el río Butrón (o Butroi) y, girando a la izquierda, pasamos junto a un par de bares, donde ya cogemos una carreterilla por la que seguiremos un buen trecho. El lugar resulta algo desolado, y unas señales indicando ‘Caserío Butrón’ nos acompañarán buena parte del trayecto, lo mismo que las marcas rojiblancas del GR 280.

Presa de Arbina
En algunos momentos vemos cercano el río, y en unos minutos se vislumbra por la izquierda el antiguo molino y central eléctrica de Arbina, con una pequeña cascada. Vamos pasando algún que otro caserío aislado, pudiendo acercarnos al río cuando algún caminillo lo permite. Poco más adelante encontramos algo poco frecuente: una especie de plataforma de madera se acerca al río, y allí aparecen unos postes que marcan la posición de los ANGULEROS autorizados para la captura de tan codiciada especie. Observamos mejor la citada presa desde un pequeño camino que recorre la orilla, con el que no hace mucho se resolvió un añejo conflicto con los propietarios de la finca adyacente (ver artículo de prensa). 

Viviendas en Isuskitza
Pronto aparecen por la izquierda las primeras casas del ‘Abanico de Plencia’ (Isuskitza), con un chalet muy vistoso en lo alto y unos bloques bastante feos más abajo. (Municipio de Lemoiz) Más adelante, el camino parece terminar y tiramos para la derecha, dejando por la izquierda una gran finca con un bonito hórreo. Y así llegamos al ‘caserío Butrón’, donde efectivamente termina la carretera. Aquí arranca un camino de tierra bastante descarnado, que asciende suavemente, con lo que se agradece volver a algo de monte después de tanto asfalto. Enseguida, en un CRUCE una señal indica 4,5 kms. a Plentzia, justo la mitad del recorrido.

Adiós al río

Ría rumbo a Plentzia
El camino asciende a la vez que da un rodeo, apartándose del agua. Por lo visto, existió un sendero que atajaba paralelo al río, pero debe haber quedado dentro de una gran finca, lo que obliga a describir esta curva. De nuevo junto al cauce, éste adquiere el aire inconfundible de las rías, con sus márgenes limosos cubiertos de hierba. El sendero empieza a presentarse con zonas embarradas y se entrevé el comienzo de la curva del río, con otro buen número de viviendas en la margen contraria. Pronto el camino se interna en la espesura y empieza a subir ligeramente, perdiendo de vista el cauce, que ya no volveremos a ver. Dejamos primero una vivienda con un amplio terreno por la derecha, y luego otra medio oculta por la izquierda, y salimos a camino asfaltado.

Llegamos así a un pequeño núcleo de casas (Mandoñu, municipio de Gorliz), que dejamos por la derecha. Ya en carretera, giramos a la izquierda y de inmediato a la derecha, guiados por una cruz de señales y las marcas del GR.

VARIANTE: Junto a estas señales me comentan que puede tomarse por la izquierda un camino alternativo para acceder al barrio de Gandias por una ruta más próxima a la ría, pero no puedo asegurarlo porque no lo he constatado personalmente.

Llegando a Plentzia
Aquí descendemos suavemente, entrando de nuevo en zona urbana (Mandoñubidea). Pasamos junto a un pabellón industrial y, pasando junto a una fuente, estamos ya en zona de chalets. Llegando a la rotonda, giramos hacia el puente nuevo, y podemos tomar un agradable camino de piedrilla que recorre la zona verde hasta al frontón, con algunas balsas de agua y un puentecito, (municipio de Plentzia) hasta llegar al puente junto al bar Gurea y, cruzándolo, a la estación del Metro.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Rekalde-Kastrexana

Como este es un blog genuinamente bilbaíno, nos gusta subrayar las ventajas de que nuestra villa se encuentre rodeada de pequeños montes que nos permiten acceder con facilidad a espacios naturales para una cómoda salida mañanera. Como prueba de ello traemos una vez más una pequeña excursión que enlaza dos barrios de Bilbao faldeando por las laderas: esta vez es el Pagasarri el que nos sirve de puente para, sin pisar el casco urbano, trasladarnos desde Rekalde hasta Kastrexana, en el límite noroccidental del botxo, a orillas del Kadagua.

              DISTANCIA: 8,9 km.
            DESNIVEL: 370 m. (100-469)
DIFICULTAD: Baja 6 (3-3-0)
            ITINERARIO (lineal)  Inicio: Polideportivo El Fango Final: Bilbobus 88 Zorroza-Kastrejana
            VIAS: Urbanas, carretera, pista de tierra, senderos
ACCESOS: Al polideportivo de Rekalde-El Fango se llega por c/ Gordoniz hasta la plaza de Rekalde, girando a la izquierda por Ciudadela y Ctra. Larraskitu. Bilbobus 72 parada Kiroldegia). Para la vuelta, Bilbobus 88, varias línea de Bizkaibus y FEVE, o BI-3742 dirección Zorroza-Bilbao
            TRACKWikiloc
             Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapa 33




Llegando a Larraskitubidea
El polideportivo de El Fango es uno de los más grandes de Bilbao, y los fines de semana se llena de aficionados al deporte y multitud de equipos de todas las disciplinas y tramos de edad. Resulta agradable ver a tanta gente movilizada, sacudiéndose la modorra para hacer ejercicio ¡fuera la pereza! Desde la parada del bus seguimos carretera arriba para girar después a la derecha por la calle que enfila junto a unos bloques de viviendas nuevas y luego, con Iberdrola por la izquierda, girar de nuevo a la derecha junto a una fuente, subir una pequeña rampa y salir a Larraskitubidea junto al número 88. 


Camino hacia Igertu
Aquí seguimos el camino normal del Paga: recto unas decenas de metros, giramos a la izquierda para coger el atajo y de nuevo a la carretera. Pasamos el bar Athletic, con sus horarios invenciblemente aleatorios y, siempre por carretera, superamos sucesivas curvas y los últimos caseríos de Lurzuri, para acceder al aparcamiento de Igertu, punto habitual de inicio de nuestras excursiones por el Paga. Para nuestros lectores más montañeros todo este rollo estará muy de sobra pero, claro, este blog es para cualquier tipo de paseante, así que ahí queda la descripción.

Cruce en Gangoiti
Después de Igertu todavía queda una rampa por camino asfaltado para, junto al cartel que indica hacia San Roque, girar a la derecha, abandonar la carretera y, cruzando la barrera, acometer la conocida como Cuesta del Silencio. Un tramo de pendiente y longitud respetables que nos hacen moderar la marcha hasta que, pasada la fuente de Zapaburu y un último repecho, llegar al cruce de Artabe, donde arrancan varios caminos que apuntan al Pagasarri. Esta vez continuamos la pista girando a la derecha para, tras un trecho llano en que recuperamos el aliento, arribar al área recreativa de Gangoiti que, si no estoy equivocado, marcará la máxima elevación del día. Hemos recorrido unos 3,5 kms. y aquí nos encontramos con un nuevo cruce múltiple: dejamos por la izquierda la pista que continúa hacia el Paga y otra casi contigua que lleva a Erreztaleku, y seguimos de frente por un camino recto flanqueado por árboles, como un pasillo. A ambos lados tenemos los bancos sobre las laderas que forman parte del área recreativa, dejamos otro camino por la derecha y empezamos a bajar con decisión.

Camino por la ladera
A partir de aquí seguiremos otros 2 kms. en sentido inverso a lo descrito en la entrada Kobetas-LarraskituEs un camino amplio y llano, que va faldeando por la ladera norte del cordal, bajo arbolado y pasando sucesivas curvas en las que encontraremos tres o cuatro fuentes. Con algunas buenas vistas sobre Bilbao, llegamos al punto donde se ha descubierto una antigua ferrería, con un cartel explicativo que compensa el hecho de que in situ no veamos prácticamente nada identificable.

Desvío llegando a Arraiz
Poco más adelante, en ligera bajada, atravesamos una puerta y llegamos a la intersección, con mapa y cruz de señales, donde el GR 228 (izquierda) pica con fuerza hacia Erreztaleku, y por la derecha se nos reúne la pista que sube del Peñaskal. Vemos también un camino que por la derecha se dirige hacia la cantera pequeña, pero nosotros seguimos sin desviarnos, con buenas vistas hacia Sasiburu y Alonsotegi, que conservaremos durante mucho rato, y con el vertedero de Artigas por la izquierda. Enseguida tenemos a la vista las casas (restaurantes) de Arraiz, una zona rocosa aledaña y otra torre eléctrica, y llegamos a un nuevo desvío: una cruz de señales indica la variante del GR hacia Zorroza, y por ese camino seguiremos, abandonando la pista principal.

Entre espinos y rocas
Seguimos por el pasillo verde, con una txabola por la izquierda, y enseguida se llega a una bifurcación. Tratándose de una variante del GR recientemente habilitado, sorprende no encontrar ninguna marca que nos oriente, pero para eso está Ibilkat (y nuestras malas experiencias por caminos erróneos): hay que tomar el camino herboso que sube muy suavemente por la derecha, un sendero agradable, con algunos arbolillos y escarpes rocosos con alguna bocamina (derecha). Estamos en la zona de Armolatza, en las cercanías de la mina Primitiva. Y es que muy poquito o nada ha quedado por remover en toda la alineación calcárea que va desde Pastorekorta hasta aquí, y por todas partes encontramos vestigios de la actividad minera.

Sierra de Sasiburu, con Alonsotegi abajo
Vamos por una especie de cornisa, por la zona alta de la ladera y a campo abierto, siempre con buenas vistas sobre Alonsotegi. Poco más adelante hay otro atisbo de camino que baja por la izquierda y que ignoramos, para acceder a una especie de alto, donde el panorama se abre: por la derecha se divisa la cima de Arraiz, tras la vaguada en el fondo de la cual se encuentra la incineradora de Zabalgarbi. Así que vamos progresando por una lomada secundaria en la que pronto vemos una nueva torreta eléctrica, que será el punto de inicio del descenso. A primera vista, esto parece prometer la típica bajada a tumba abierta, vertiginosa sobre el valle, teniendo como primera referencia el viaducto de la autopista, que ya vuela a una buena altura. Pero, aunque perdemos metros con decisión, la cosa no es tan terrible: el sendero va zigzagueando pasando junto a algún arbolito, y no presenta ninguna dificultad; es más, está perfectamente marcado (supongo que por el paso de animales) y resulta bastante divertido.

Zona ajardinada junto a Zabalgarbi
Finalmente accedemos a una zona verde con bancos, contigua a Zabalgarbi, a la que llegamos atravesando un paso en la alambrada. Ya no queda más que bajar hacia la carretera. Aunque nada nos impediría seguir hacia la izquierda, en dirección a Alonsotegi, en esta ocasión tomamos rumbo hacia Kastrexana (derecha). Hay que pasar junto a varias txabolas con perros y aspecto muy poco agradable, y luego seguimos bajando suavemente, hasta pasar junto al pequeño barrio de Bizkorta, apenas tres o cuatro casas. Se pasa una curva y ya estamos abajo del todo, cruzando un túnel bajo la autopista. Salimos junto a otro grupito de casas, de aspecto antiguo, y justo aquí se encuentra la parada del Bilbobus 88 (un poco más abajo hay un apeadero de FEVE), donde damos por terminada la marcha.

Aunque el bus pasa cada media hora, si es menester esperar, unas decenas de metros más adelante (derecha) tenemos el Batzoki, buen lugar para atizarnos un pintxito y un trago para reponer fuerzas. Por su parte, la antes citada variante del GR 228, que enlaza Arraiz con Zorroza, continúa por esta carretera para remontar suavemente hasta Zorrozgoiti, donde se une al trazado principal del sendero. Es otra posibilidad si queremos alargar la caminata o tenemos algún interés en alcanzar esa zona, pero el recorrido en sí entiendo que no merece la pena.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Urtemondo

Aproximadamente en el centro de Bizkaia, la sierra de Legarmendi (o Aramotz) acumula numerosas cimas, muy próximas entre sí y casi todas con cotas entre los 500 y los 700 metros. Su característica más sobresaliente es su carácter calizo, el predominio absoluto de la roca desnuda, de configuración tortuosa y con frecuencia fraccionada, que dota a las ascensiones de cierto grado de dificultad, gratificante para los aficionados, aunque requiere un plus de atención y precauciones en la marcha.

Urtemondo es la cumbre más elevada de la mitad norte del macizo, de morfología similar a la de sus vecinos. Sus excepcionales vistas recompensan el moderado esfuerzo que exige el acceso y, sobre todo, la parte final de la ascensión.

            DISTANCIA: 7,6 km.
            DESNIVEL: 440 m. (350-791) CENTENARIO
DIFICULTAD: Media-Baja 8 (4-2-2) Dificultad de tránsito/Rampas del 30%
            ITINERARIO (ida y vuelta)  Inicio y final: Artaun (Dima)
            VIAS: Pista de cemento y tierra, sendero, lapiaz
ACCESOS: Desde Bilbao en coche, A-8 dirección Donostia-San Sebastián hasta salida hospital de Galdakano. Se toma la N-240 dirección Vitoria-Gasteiz hasta, pasado Igorre, el desvío por la BI-2543 que se sigue hasta Dima. Aquí, tomar dirección Artaun, por la BI-4546. Bizkaibus A-3925 (Bilbao-Ubide) hasta Dima, y de ahí unos 3 kms. a pie hasta Artaun.
             TRACK: Wikiloc
Más información:
Guía Cartográfica de Bizkaia mapas 44-53



Perfil subida


Iglesia en Artaun
En alguna ocasión anterior me he referido al barrio dimoztarra de Artaun, que en mi opinión tiene algo bastante diferente de otros de los muchos núcleos que en nuestra geografía se encaraman en las faldas de los montes. Con soberbios caseríos, amplios espacios verdes y las cimas rocosas que le sirven de telón de fondo, Artaun tiene un aire señorial, elegante, que merece la pena conocer por ejemplo en una mañana fría de otoño o invierno.

Arrancamos junto a un poste de señales que indica 5,3 kms. a Belatxikieta. Salimos del pueblo por un camino entre huertas, y cruzamos un paso canadiense para empezar a ascender por una pista de cemento. Esta primera parte coincide con la ruta que describimos para la subida a Artaungan: es un tramo como de 1 km. bajo pinar con pendiente moderada pero continua, que resulta algo aburrido y fatigoso, de forma que conviene ir regulando y tomándolo con paciencia.

Cruce con señales
Superados estos repechos, llegamos a la zona de Atxabarrena, donde encontramos un CRUCE señalizado en que giramos a la izquierda, de nuevo hacia Belatxikieta. Seguimos subiendo, ya por sendero de tierra con bastante piedra y desnivel moderado. Se atraviesa una zona de pinares con alguna repoblación por la izquierda y salimos después a terreno abierto y algo inhóspito, aunque con una vista escandalosa hacia el Gorbea (izquierda).

Camino entre espinos
Llegamos a un nuevo cruce con una charca, donde tiramos para la izquierda, con una marca de PR, aunque en realidad se podría seguir por cualquiera de los lados. Continuamos, siempre en subida, con el camino flanqueado cada vez por más espinos albares, con bonitas flores blancas. A la espalda van quedando diversas elevaciones hacia la parte sur de la sierra, donde se distinguen Artaungan, Asuntza y Leungane. El terreno se puebla enseguida de rocas blancas, lo que indica que nos internamos ya en este intrincado terreno kárstico. Por la derecha tenemos a poca distancia el pico más sobresaliente, que es justamente nuestro objetivo. Sin embargo, lo rodearemos en su mayor parte describiendo una amplia curva a la derecha, para atacarlo luego por ‘detrás’ (Este).

Pasillo verde entre las calizas
El camino pasa a ser de hierba, lo que se agradece, con una pequeña elevación por la izquierda y otra cima blanca de frente a la izquierda, seguramente Antzubil; y sobre todo, buenas vistas por la izquierda, que se extienden hasta Untzueta y Sierra Sálvada. Pronto dejamos el pasillo herboso y giramos a la izquierda para perder unos metros y llegar a un pequeño rellano. Es un rincón amable, con un par de montes por la izquierda (creo que es Kañometa), nuestro Urtemondo a la derecha y otros dos a su izquierda, quizá el ‘monte doble’ llamado Ortotxueta. Para alguien que no conozca bien la zona (caso en que me incluyo) no es fácil identificar cada cima, al ser todos de características e imagen similares. Por el mismo motivo, de no llevar GPS, conviene buscar una forma de identificar el lugar para la vuelta, lo que en este punto nos facilita un pequeño cairn junto al camino.  

Urtemondo (dcha.) desde el collado
Tomamos ahora una especie de pasillo verde con algunas rocas que remonta unos metros para acceder al pie de nuestro objetivo, bordeando una pequeña hoyada. Encontramos un claro sendero, con rocas alineadas por la izquierda, que discurre por la falda y parece continuar hacia el siguiente monte. Está claro que en algún momento hay que abandonarlo y picar para arriba. En este caso, a falta de referencias claras, el principio básico debe ser buscar el paso más sencillo, no complicarse y olvidar las prisas. Aunque sin perder tampoco de vista que tenemos que ir ganando metros, no sea que nos eternicemos entre las calizas. Y ojito con los espinos –que muchas veces dejan su recuerdo-, las hendiduras y las rocas afiladas, que hay que volver a casita enteros.

Buscando el paso bueno
Respecto de la trazada, no hay mucho que decir. Digamos que hay dos opciones más o menos lógicas: tirar hacia la derecha buscando una pequeña mancha herbosa en el hombro occidental, para luego ir flanqueando en diagonal. O continuar el camino inicial en dirección a una arboleda, para ascender más o menos en paralelo a ella, que es quizá la ruta menos incómoda. Pero en todo caso, siempre con calma y paciencia, que el terreno kárstico no es el mejor para hacer originalidades. La subida no es excesivamente abrupta pero sí algo técnica, y puede hacerse larga.

VARIANTE: Nos han dicho que internándonos en el pinar hay un camino bastante sencillo por el que se puede remontar buena parte del desnivel; pero como no lo he probado personalmente, tampoco puedo asegurarlo.



Bilbao y el Abra (con zoom)
Finalmente accedemos a la cima (URTEMONDO, 791 m.), con un vértice geodésico algo deteriorado y dos buzones, uno con forma de bota. Y superado el esfuerzo, nos deleitamos con las vistas: hacia el Este, el resto de la sierra, donde despunta el Mugarra y Leungane; de
Hacia el sur: Gorbea
nuevo el Gorbea, tras los valles de Dima y Arratia. Sierra Sálvada, Untzueta y el Ganeko, por detrás del pico que nos ha acompañado al subir. Y, cosa quizá inesperada, Bilbao plenamente visible, identificable con la torre Iberdrola, y el mar al fondo.

Ahora toca bajar, lo que haremos por el mismo camino de subida. Sólo dejamos apuntado de nuevo que hay que tener precaución en el trayecto por el karst, que normalmente resulta aún más embarazoso al bajar que al subir. Ya se sabe, la ley de la gravedad es lo que tiene: siempre nos tira hacia abajo.